En la foto, Martha y
Miguel en la casa de ella, en Pico, una tarde de un invierno.
El sábado me llamó mi amiga Martha Bernal desde Pico. Cada
dos por tres nos comunicamos y siempre nos decimos lo mismo: Algo habría que
hacer para difundirnos. Esta vez el llamado apuntaba sólo a este tema. Le
propuse compartir mi blog y ella aceptó. Retomando una nota que ya había
publicado aquí sobre su novela, empezamos esta idea de ir juntos en busca de
lectores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario